Querido Padre Celestial,

Alabanza

Tu amor por mí es tan grande que creaste la relación íntima como parte del matrimonio para que yo probara un poco de lo maravilloso que puede ser la comunión contigo. Te alabo hoy por ser el Dios que diseñó el placer físico, y decido exaltar Tu Nombre por respetar los límites que Tú pusiste sobre el sexo.

Hoy en Tu Palabra

Me fascina que, de las más de mil canciones escritas por Salomón, decidieras compartir conmigo la que celebra la relación íntima del matrimonio. La canción comienza sin introducción, pero algunas pistas a lo largo del texto me dan alguna idea del contexto de la canción. Con frecuencia, el Rey Salomón visitaba las varias partes de su reino. Un día, mientras que estaba inspeccionando algunas viñas en el norte, su séquito real pasó junto a una bella campesina que cuidaba de la viña. Avergonzada, ella huyó de ellos—pero Salomón no podía olvidarla. Después, disfrazado como un pastor, él regresó a esa viña y se ganó su amor. Entonces, reveló su identidad verdadera, y pidió que ella regresara con él a Jerusalén. Al comenzar la canción, Salomón y su amada estaban siendo casados en el palacio. La canción describe cómo se conocieron, su noviazgo, sus bodas, su noche de bodas, y cómo maduró su matrimonio después de las bodas. Esta canción me enseña que Tú quisiste que el amor entre un marido y su mujer fuera algo maravilloso. Creaste el sexo y la intimidad; son buenos y santos cuando se disfrutan dentro de los límites del matrimonio. Una pareja Te honra cuando se aman el uno al otro y cuando disfrutan de su amor físico.

Reflexión

(El Esposo:) “¡Cuán hermosa eres, amada mía, cuán hermosa eres! Tus ojos son como palomas”. (La Esposa:) “¡Cuán hermoso eres, amado mío, y tan placentero!” (Cnt 1:15–16). La canción de Salomón subraya qué importante es el aspecto físico en la relación íntima del matrimonio. ¿Estoy practicado el autocontrol para que a mi esposo le guste lo que ve?

Petición

Padre, en este tiempo lleno de sensualidad y promiscuidad, ayúdame a tener una perspectiva basada en Ti y Tu Palabra y guíame por medio de Tu Espíritu en esta área de la pureza y la santidad del amor del matrimonio.

Agradecimiento

Gracias por darnos el sexo. Es un deleite de los sentidos y un cuadro bello de la intimidad espiritual entre Cristo y la iglesia (Ef 5:22–33).

En el nombre de Jesucristo, Amén.

Versículo de Meditación: Cantares 2:7.