Querido Padre Celestial,

Alabanza

Te corono rey de mi corazón, y Te adoro con gozo. Te alabo por ser el pastor de mi vida y el soberano de mi hogar. ¡Eres el Rey de gloria, Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla! ¡Eres Jehová de los ejércitos! (Sal 24:7–10).

Hoy en Tu Palabra

Hoy me dijiste sobre el asesinato de Isboset y la coronación de David en Hebrón. Esta ocasión fue la tercera vez en que David fue ungido rey: la primera vez, fue ungido en privado por Samuel (1 S 16:13), después fue coronado rey de Judá (2 S 2:4), y finalmente fue ungido rey de todo Israel. Pasaron casi 20 años entre Tu promesa y su cumplimiento, y por todos esos años, David esperaba en Ti con paciencia. Esto me enseña la importancia de la paciencia en el ministerio cristiano, y la necesidad de estar preparado antes de que yo pueda tener éxito en los deberes que me das. Siempre vale la pena esperar el cumplimiento de Tus promesas, incluso cuando Tu tiempo no corresponda con mis expectativas o deseos. Sin duda, el éxito que David tuvo como rey también fue debido a los hombres valientes que le apoyaban. Dentro de su ejército, había dos grupos de élite—los “Treinta” y los “Tres” (2 S 23; 1 Cr 11). Estos hombres se mostraban valientes en batalla tanto como sabios en liderazgo. Esto me anima a que yo busque a creyentes fuertes a quienes pueda rendirles cuentas y que me ayuden a tener éxito en mi vida cristiana. David estimuló a sus guerreros para lograr lo imposible y cumplir su verdadero potencial. En la misma manera, mis líderes y las causas a las cuales me comprometo afectarán el camino de mi vida. ¡Cuán importante es que siga a verdaderos hombres de Dios!

Reflexión

Eleazar, un miembro de los “Tres,” cambió el curso de toda una batalla (2 S 23:9–10). Junto con David, mantuvo su posición, y le diste una gran victoria. ¿Estoy dispuesto a mantener mi posición incluso cuando los que están alrededor de mí estén huyendo de la batalla?

Petición

Padre, ayúdame a hacer frente a mis temores y seguir firme en Ti. Dame el coraje que necesito para defender a los demás de los ataques del enemigo y seguir fiel a Tu causa.

Agradecimiento

Gracias por la victoria que me otorgas cuando mantengo mi posición por la fe. Yo sé que Tu gracia me ayudará a “velar, estar firme en la fe; portarme varonilmente, y esforzarme” (1 Co 16:13 RVR60).

En el nombre de Jesucristo, Amén.

Versículo de Meditación: 1 Crónicas 12:32.